Malla de seguridad institucional

Por Luis Manuel Aguana

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Muchos de ustedes conocen para qué se utiliza en los circos la malla para los trapecistas. Todo aquel que haya visto el espectáculo sobre los trapecios sabe de qué se trata. Es una medida de seguridad para que los trapecistas que realizan esos actos extraordinarios donde se combinan la precisión del movimiento y la destreza física de los ejecutantes, puedan realizar sus actos sin arriesgar su vida. Si algo sale mal, la malla siembre estará abajo para atajarlos en caso de una caída de muchos metros. Al estar la malla todos disfrutamos las proezas del espectáculo. Sin embargo cuando la malla se retira, el espectáculo cambia. Ya los espectadores no están allí para ver lo bien que lo hacen los trapecistas y disfrutar de un buen espectáculo, sino para contemplar a alguien arriesgando su vida. La malla cambia la perspectiva del espectador.

Alguien podría decirme que no es así. Que quitar la malla de protección le pone emoción al espectáculo. Y sería verdad. Los seres humanos son así desde tiempos inmemoriales como aquel en el cual los romanos echaban a los cristianos a los leones en el Coliseo de Roma. A la gente le gusta llevar las cosas al límite. Gracias a Dios la humanidad avanzó y se crearon las instituciones que funcionan como esas mallas de seguridad, para impedir que la gente se mate. En otras palabras, para establecer un límite de funcionamiento de la sociedad al margen de los deseos personales de la gente. Esa malla hace objetivo el comportamiento de las personas y establece el orden institucional.

Pero ¿qué pasa cuando no está la malla? No existen barreras y solo queda lo primitivo, la fascinación de contemplar el espectáculo donde alguien vivirá o morirá, sin percibir en realidad el verdadero fondo de la ejecución, como en el ejemplo del trapecista, porque al quitar la malla la gente olvida que es esto último lo que en realidad se persigue. Con la malla se espera que todo funcione bien y con tranquilidad, porque hay un mecanismo seguro por si algo no sale como se esperaba.

Cuando intentamos explicar que una Consulta Popular Plebiscitaria es esa malla de seguridad institucional que tendríamos los venezolanos al convocar la Soberanía Popular, la gente percibe que le estamos poniendo un “requisito” “una etapa más” a la opción de la fuerza que al parecer se ha decretado como la solución del problema venezolano, cuando en realidad lo que estamos proponiendo es que en el acto de trapecistas donde se está ejecutando el espectáculo de nuestra tragedia, se tenga la seguridad necesaria para que esa opción de fuerza tenga el respaldo formal del pueblo de Venezuela, si es que a eso tenemos que llegar.

Ni Juan Guaidó, ni la Asamblea Nacional, ni nadie, pueden comprometer a Venezuela para entregar nuestro futuro al castrocomunismo, y menos aún existiendo en nuestra Constitución los mecanismos para ejercer de manera directa nuestra Soberanía. De allí a que exijamos una Consulta Popular establecida en el Artículo 70 Constitucional, completamente arbitrada por la Sociedad Civil con la ayuda de los organismos internacionales, para que sea el pueblo quien decida. Este principio se denomina internacionalmente AUTODETERMINACION DE LOS PUEBLOS.

Cuando los Diputados de la Asamblea Nacional decidieron por nosotros el 1ro de Octubre cambiar la ruta que se estableció el 23 de Enero, y se reafirmó con la Ley del Estatuto para la Transición del 5 de Febrero, cambio completamente el juego político en Venezuela, y lo peor es que eso ha pasado por debajo de la mesa como un hecho intrascendente. Y eso es precisamente lo que quieren las partes que negociaron en Oslo-Barbados.

Lo que sigue ahora es el nombramiento de un CNE arreglado entre el régimen y su oposición oficial para una convocatoria a elecciones, sin haber eliminado de Venezuela el cáncer del castro-chavismo-madurismo. El Plebiscito que se propone es precisamente para eso: que el pueblo decida la cesación en el poder de ese cáncer. Asimismo, el plebiscito propuesto ordenaría la constitución de un gobierno de transición y unas elecciones libres después de haber fumigado al CNE y reestructurado todo el sistema electoral. ¿Cómo se puede esperar que ocurra una intervención extranjera sin tener eso arreglado antes? ¿Es que eso lo hará la fuerza internacional por nosotros? ¿O será “como vaya viniendo vamos viendo” como nos hemos acostumbrado los venezolanos? Como le respondí a una estimada amiga que me planteaba esa inquietud: pedir una intervención sin la autorización del pueblo es dejar que el que está armado decida por nosotros. Y el que decide dispone. Es lo que ha pasado en el mundo en todos los momentos de la historia en que esa decisión la han  tomado los que tienen los fusiles. Yo también quiero salir de esto pero manejando los eventos que se desatarán, especialmente cuando los fusiles no los tienes tú. Miren solo la Europa después de la II Guerra Mundial y cómo y quiénes se repartieron el mundo.

Es claro que una consulta en estos términos no sería permitida por el régimen. Es por eso que DEBE SER IMPUESTA DESDE AFUERA, por ejemplo, como parte del abanico de soluciones que se están discutiendo en el seno del Órgano de Consulta del TIAR de la OEA, recientemente convocado, so pena de continuar estrangulándolos, y con la garantía de que se aplicaría la fuerza externa en caso del desconocimiento del mandato que emane de esa Consulta. Esa fue nuestra propuesta en la Carta Pública dirigida a nuestro Embajador en la OEA porque consideramos ese escenario completamente pertinente (ver Carta Pública a Gustavo Tarre Briceño, en http://ancoficial.blogspot.com/2019/10/comunicado-anco-carta-publica-al.html).

Es por eso que la misma Consulta deberá establecer la autorización del Soberano para que los países que decidan hacer cumplir el mandato del pueblo lo hagan con la plena autorización de los venezolanos. Ni siquiera el Consejo de Seguridad de la ONU, con los votos en contra de China y Rusia, podría con eso. No se puede ver esta consulta de otra manera sino como un mecanismo idóneo para llegar constitucionalmente al desalojo del poder del régimen castro-chavista-madurista -no solo de Maduro- por la vía de una decisión soberana del pueblo.

Es por eso que no podemos quitarle la malla de seguridad institucional a la única manera que existe para remover al cartel criminal transnacional que se ha apoderado de Venezuela. La solución que los venezolanos necesitamos viene de afuera, pero no por eso significa que esta es tierra de nadie donde los venezolanos nos quedemos en la cola de las decisiones que otros tomen. Debemos proteger con ella lo único que le queda a los venezolanos después del arrase que han hecho con nosotros: la dignidad y el derecho de decidir nuestro destino.

Caracas, 8 de Octubre de 2019

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Ruptura o Continuidad

Por Luis Manuel Aguana

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Luego que la Asamblea Nacional oficializó la cohabitación con el régimen de Nicolás Maduro con la aprobación del Acuerdo del martes 1 de Octubre, el ex Embajador ante la ONU, Diego Arria, publicó en su cuenta de twitter el siguiente mensaje: “Esta realidad nos coloca a todos a escoger: Ruptura o continuidad” (ver https://twitter.com/Diego_Arria/statuses/1180212517672570881). Estoy seguro que el Dr. Arria estaba muy claro en la profundidad de la corta pero contundente expresión “Ruptura o Continuidad”. Pero de lo que estoy más seguro es que los venezolanos no han llegado a comprender todavía su profundo significado. Y lo digo no solo por el poco eco que recibió ese tuit, sino porque Arria lleva años diciendo lo mismo de los mismos actores, y todavía los venezolanos siguen dándose golpes con la misma pared, obteniendo los mismos resultados, Einstein dixit.

Durante las primarias del 2012, Diego Arria publica una cuña para el cierre de su campaña de precandidato presidencial con estas palabras: “Venezolanos, me siento obligado a hablarles con absoluta franqueza: tengo diferencias fundamentales con los que participan en el proceso de las primarias. Ellos piensan que es posible gobernar con los poderes secuestrados por el régimen. Yo no. Yo represento la ruptura. Es ahora o nunca. Vota por mí. En mis manos no se perderá la victoria.” (ver Diego Arria: La Ruptura, en https://youtu.be/W-y_9AfVoB0).

Pero la oposición venezolana no creyó en Arria ni en todos los que pensábamos en ese entonces que el régimen impediría un cambio, como en efecto lo logró, permaneciendo en el poder. Los venezolanos confiaron que Henrique Capriles defendería la victoria. No recordaré la triste expresión de Capriles de mandarnos a bailar salsa y permanecer en las casas “porque habría muertos”, cuando el pueblo le exigía defender los votos. Han pasado más de 7 larguísimos años de eso, con no solo mas muertos, sino con la hambruna y el éxodo que vinieron después. Si alguna lección debió aprenderse de aquel tiempo a esta parte es que no es posible tolerar al régimen, sino mucho menos gobernar con los poderes secuestrados por él, como lo dijo premonitoriamente Diego Arria en el año 2012.

¿Y quienes participaron en esas primarias que pensaban que era posible gobernar con los poderes secuestrados? ¡Sorpresa! Los mismos que aprobaron el acuerdo del 1ro de Octubre de 2019, donde se pretende establecer lo que acordaron en Barbados y continuaron en Caracas, y que va exactamente en la misma línea de cogobernar con los delincuentes que han destruido a Venezuela, a saber, entre otros: 1) Renuncia simultánea de Maduro y Guaidó a sus respectivos cargos de “Presidentes”; 2) Establecimiento de un Gobierno de Transición compartido con el régimen al 50%; 3) Incorporación de los diputados del PSUV a la Asamblea Nacional (que ya se cumplió), seguido del desmontaje de la Constituyente del régimen (que no ha ocurrido, ni creo que ocurra); 4) Acuerdo negociado de nuevos Rectores para el Consejo Nacional Electoral-CNE, que incluye una supuesta “depuración” del Registro Electoral como carnada atractiva para la población, en un intento de convencer a los venezolanos que el proceso será limpio.

Cuando ese Acuerdo de la Asamblea Nacional habla de Transición, ES DE ESA TRANSICION DE COGOBIERNO CON EL REGIMEN al que se refiere, no del Gobierno de Transición establecido en el mantra del 23 de Enero sin los delincuentes de Maduro. ¡Ojo con eso! Como me gustaría que Juan Guaidó desmintiera esto.

Es eso lo que se nos viene encima a los venezolanos. Y al ser ya un Acuerdo de la Asamblea Nacional, lo que cabe esperar entonces es elecciones. No les molestare de nuevo diciendo que la contra a esta barbaridad es convocar a una Consulta Popular Plebiscitaria porque ya lo he explicado en anteriores notas. Esta sería una propuesta que se puede aceptar o no. Lo que quiero significar es si los venezolanos seguiremos haciéndoles la comparsa a aquellos que siguen insistiendo en gobernar con criminales. Esa es mi preocupación.

Y el tema no se puede despachar con el lugar común de que la alternativa es una guerra civil o un golpe militar. No. La alternativa es si los venezolanos escogen o no la continuidad de esta basura gobernante o rompemos definitivamente con ella. Ruptura o Continuidad. Si decidimos seguir aceptando Acuerdos políticos con la tiranía o luchamos en contra de ella. Si nos agrupamos en torno a quienes quieren continuar cohabitando con el régimen o todos nos agrupamos en contra de quienes desean terminar con él. Así de simple.

Desde el año 2012 los venezolanos hemos venido dando tumbos porque no hubo nunca una conciencia clara de este problema. Diego Arria representaba, como lo dijo en esa cuña, la ruptura con esa realidad desde ese momento, y que se ha comprobado como nuestra realidad actual magnificada. Pocos venezolanos han sido tan claros en lo que iba a suceder en Venezuela como él. Ningún otro precandidato lo estableció tan claramente aún teniendo organizaciones políticas consolidadas que los respaldaban. Pero el discurso directo y verdadero de la experiencia no se vendió. Se prefirió la juventud y el “charming” de un candidato que doblo las patas a las primeras de cambio. Ese error de las primarias del 2012 lo hemos pagado y lo seguimos pagando muy caro los venezolanos.

Ahora de nuevo Venezuela se enfrenta como ayer a una realidad. ¿Qué haremos? ¿Dormiremos con los criminales en unas nuevas elecciones “para evitar más muertos”, Capriles dixit 2012? ¿O empezaremos a creer que habrá –todo lo contrario- muchísimos más muertos si permitimos que los criminales cogobiernen Venezuela? ¿En cuales liderazgos empezaremos a creer y seguir para salir definitivamente de la tiranía y recuperar la libertad? Yo no digo que eso será fácil y que se acabarán mañana nuestros graves problemas, pero les aseguro que será muchísimo mas difícil si lo hacemos con traidores y con gente que no haya demostrado que le habla claro al país. Por eso desde ahora me anoto, como me anoté en las primarias del 2012 por la Ruptura. Y creo que Venezuela deberá hacer en este momento lo mismo.

Caracas, 5 de Octubre de 2019

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La rana y el alacrán, o porqué más que nunca necesitamos una Consulta Popular Plebiscitaria

Por Luis Manuel Aguana

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Tal vez los venezolanos han oído tanto que en Venezuela gobiernan unos delincuentes que esto se ha convertido en un lugar común. Siempre decimos que los políticos en el gobierno son unos ladrones y unos corruptos, que pareciera que eso es normal, cuando obviamente no lo es. Esperamos que quienes administran lo que es de todos lo hagan con un mínimo de decencia y pulcritud. De hecho, una de las principales banderas –sino la principal- que enarboló Hugo Chávez para hacerse con  la Presidencia de la República de Venezuela en 1998 fue la corrupción del binomio adeco-copeyano por 40 años.

Pero una cosa es la corrupción de unos administradores que le meten la mano al erario público cuando son gobierno en una cierta proporción y otra muy diferente es una corporación criminal multinacional con múltiples ramificaciones, entre las que se encuentran el narcotráfico, el terrorismo y la desestabilización regional. Fue por eso que en los Estados Unidos cuando las mafias de criminales crecieron durante los primeros años del siglo pasado, el gobierno federal se hizo cargo y se fortaleció, creando múltiples agencias dedicadas a perseguir hasta su liquidación, a esos grupos que se enquistaban en el seno de su sociedad al punto de ponerla al borde de su destrucción.

Este mismo fenómeno pasó en Venezuela pero a niveles extraordinarios. La corrupción llego hasta el punto de hacernos fracturar tanto como sociedad que es ahora el “gobierno” el que conduce la mafia regional. Nosotros lo llamamos “régimen” por designarlo de alguna manera, pero se trata de separar semánticamente lo que es en teoría un gobierno extremadamente malo de una corporación criminal.

Se ha repetido múltiples veces la comparación pero es igualmente válida: es como si el jefe del cartel de Sinaloa gobernara México o como si Pablo Escobar Gaviria hubiese llegado a gobernar Colombia, o si en la siguiente película de “El Padrino”, la familia Corleone le hubiera puesto la mano a la Casa Blanca. Como fenómeno planetario esto se encuentra todavía en estudio. El 2017 escribí sobre el tema en una nota titulada “Para un problema global una solución global” (ver http://ticsddhh.blogspot.com/2017/08/para-un-problema-global-una-solucion.html), donde decía cosas como esta: No es que haya funcionarios comprados por el delito, son ellos los dueños del negocio y que además manejan el poder. Desde el blanqueo de capitales a través de nuestra principal industria hasta la emisión de bonos públicos. Esto es un fenómeno nuevo a escala global y el desencadenante de una serie de mecanismos que afectarán a nuestro país en el cortísimo plazo.

Y lamentablemente lo afectó, con las consecuencias que estamos viendo a finales del 2019. Al escribir esa nota en agosto de 2017 nunca me imaginé la hambruna que medio se asomaba en nuestro país, así como el éxodo masivo de venezolanos nunca antes visto en las Américas. Ese es el contexto real en donde debemos analizar lo que hizo la oposición oficial al pactar con esa corporación criminal multinacional, unas “elecciones” a través de un Acuerdo en la Asamblea Nacional.

A los ojos del mundo civilizado y de todos los países que reconocen al gobierno encargado de Juan Guaidó Márquez, Maduro y su mafia deben desalojar el poder de raíz para que Venezuela pueda retomar el hilo constitucional y sacudir el sufrimiento económico de los venezolanos. Los criminales, comenzando por los jefes del cartel, deben estar donde están los criminales: en un penal, aquí o en el exterior, pagando condena por sus crímenes, en especial los de lesa humanidad. Eso deben entenderlo quienes se dicen gobierno legítimo encabezados por Juan Guaidó. Si no lo “entienden”, inmediatamente significará que son parte activa del problema, y se interpretará que fueron comprados o siempre pertenecieron a la mafia que reina en Venezuela.

A aquellos que ven como “normal” llegar a un acuerdo electoral con esa mafia porque somos civilizados y no queremos una matanza entre venezolanos, lamento echarles a perder su película de Walt Disney. No cesará el sufrimiento de los venezolanos porque el mal está en la raíz del problema. Me recuerda la anécdota del alacrán y la rana para cruzar el río. Después de un acuerdo como el de la Asamblea Nacional donde la rana se comprometía a llevar al alacrán en paz a la otra orilla sin que la agrediera, el alacrán pica a la rana en el medio de la corriente. Y mientras ambos se ahogaban, a la pregunta de la rana del porque lo había hecho ya que morirían los dos, el alacrán respondió que picarla estaba en su naturaleza. Ellos no pueden dejar de ser lo que son porque acepten ir a unas elecciones. De hecho las arreglarán como ya lo han hecho en 20 años porque son unos criminales. Ramos Allup dirá que prefiere eso a un golpe. ¿No será porque es parte de esa mafia? Pues yo no lo prefiero, así como el resto de los venezolanos, como lo han demostrado todos los estudios de opinión pública realizados hasta la fecha. Ese arreglo va a contravía de los deseos de la mayoría de los venezolanos.

La gran pregunta a los forjadores de ese Acuerdo es si se irán del país los 22 mil cubanos, o los rusos, chinos e iraníes que apuntalan al régimen, o si dejarán el negocio del narcotráfico, o desalojarán el territorio venezolano las bandas armadas del ELN y las FARC, o abandonarán el Plan de la Patria contentivo de los postulados comunistas de la revolución cubana.

Ahora bien, ese Acuerdo se da en el marco de la mayor operación de estrangulamiento selectivo que régimen alguno haya sufrido por parte de la Comunidad Internacional, en especial por los Estados Unidos, y que a la postre dará al traste con las aspiraciones del régimen de permanecer en el poder (ver el articulo de Casto Ocando “La Guerra silenciosa de los Estados Unidos y la “Paciencia Estratégica” en Primer Informe, https://primerinforme.com/index.php/2019/07/07/cuaderno-de-notas-la-guerra-silenciosa-de-estados-unidos-detras-la-paciencia-estrategica/). Es como una especie de radioterapia y quimioterapia juntas a este cáncer que carcome a Venezuela, y todos nosotros la estamos pasando muy mal por los efectos colaterales. ¿De verdad creen Guaidó (y su jefe López), Ramos, Borges y Rosales que la terapia se suspenderá porque ellos llegaron a un “acuerdo” con una mafia? ¡Por favor! Ellos saben que eso no resolverá el problema pero le venden a los venezolanos que Maduro irá a unas elecciones con ellos, aunque no sea candidato, que perderán, y ellos les entregarán el poder, y todos seremos felices para siempre como en los cuentos de hadas. ¿Ustedes que creen? ¿Qué son estúpidos inocentes o están metidos en el guiso? La experiencia vivida me indica que es mas lo segundo que lo primero…

Visto así, ¿cómo se entendería una Consulta Popular Plebiscitaria en este complejo contexto? Veamos.

En Venezuela se perdieron todos los referentes. Y cuando digo todos, son todos. Las instituciones, los partidos políticos, el sistema económico, la moneda, todo. Todo lo que a usted se le ocurra está comprometido por el comportamiento criminal del régimen y sus actuaciones. No es solo un tema ideológico, es ya de supervivencia. Ya estamos viviendo la ley del más fuerte de la selva en algunas regiones del país. El que esté armado que resuelva. A eso hemos llegado. Ya el tema no es que Maduro este o no esté en el poder, es que todo está comprometido, incluyendo quienes negocian por nosotros. Es por eso que ya esa representación no es creíble por nadie, por más que haya sido electa mayoritariamente por el pueblo el 6D-2015, que es como decir el siglo pasado. Estas razones hacen imperativa la convocatoria a la base sobre la que se construye todo país: su Pueblo Soberano.

Si la estrategia norteamericana de estrangulamiento sin intervención internacional está funcionando, ¿por qué no hacerla funcionar a nuestro favor? Si el G4 y los cómplices del régimen negociaron la supervivencia de Maduro y sus criminales, obligando a los venezolanos a una elección que sabemos alargará nuestro sufrimiento de una manera indefinida, todos estamos en el deber de asumir el restablecimiento de la Constitución que está descrito en el Artículo 333 Constitucional.

Y es con base a ese fundamento constitucional que le decimos a la Comunidad Internacional que la estructura participativa de nuestra Constitución nos empodera como colectivo y como sociedad civil para decidir qué hacer con nuestro país una vez que el régimen no se sostenga mas. De hecho, una vez que lo decidamos, el régimen indefectiblemente caerá. Pero para esto requerimos de su apoyo de fuerza institucional. Si la Comunidad Internacional comprende que imponiéndole a Nicolás Maduro un plebiscito sin la participación de ninguno de los poderes comprometidos del régimen, para que negocie las sanciones y su salida para el establecimiento de un Gobierno de Transición y unas elecciones libres, después de haber fumigado al CNE, el poder se transferirá institucionalmente a quien decida el pueblo en esa Consulta Popular Plebiscitaria. Sería la decisión de la Soberanía Popular. Es lo que ha dicho todo el mundo, desde la Comunidad Europea, pasando por el Grupo de Lima, Donald Trump y llegando a Vladimir Putín.

No sería con una negociación escondida extremadamente dudosa, ni con acuerdos que nadie entiende. Sería con una Consulta Popular Plebiscitaria organizada por los mismos venezolanos dolientes de este cáncer, con la ayuda de los países amigos, y para ser aplicada inmediatamente. Esa es nuestra propuesta, que se reafirma luego de la traición de quienes dijeron representar nuestros intereses pero que olvidaron que los venezolanos podemos ejercer directamente nuestra Soberanía. La Comunidad Internacional tiene la palabra.

Caracas, 4 de Octubre de 2019

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Última parada, el ejercicio directo de la Soberanía

Por Luis Manuel Aguana

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En el más enredado lenguaje, ni siquiera digno de Cantinflas quien si demostró una perfecta armonía con el pueblo que magistralmente interpretó en el cine, los Diputados Asamblea Nacional abandonaron oficialmente el mantra “Cese de la Usurpación-Gobierno de Transición-Elecciones Libres” (ver Acuerdo en https://twitter.com/AsambleaVE/status/1179138987086286848?s=08). El nuevo Acuerdo anunciado ayer con los votos del régimen confirma lo que se gritaba por las redes sociales: los Diputados amputaron los dos primeros pasos de la secuencia acordada en la Ley del Estatuto que rige la Transición, del 5 de Febrero de 2019, yendo directamente a unas elecciones con el régimen de Nicolás Maduro Moros.

Con esa nueva “Ruta Política Integral” o “Acuerdo para la ruta política integral planteada al país que permita elecciones libres y transparentes como salida a la crisis que viven los venezolanos y la reinstitucionalización del país”, nombre eufemístico utilizado para meternos al régimen sin decirlo, los ciudadanos diputados hicieron dos cosas adicionales además de traicionar a los venezolanos: a) Vaciaron el acuerdo no firmado de Oslo-Barbados en un Acuerdo de la Asamblea Nacional con la intención de congraciarse con el régimen y a la vez salvarle el cuello a los delincuentes que nos desgobiernan; y b) Intentaron vanamente engañar a la Comunidad Internacional indicando que eso sacará a Venezuela de la crisis y permitirá la “reinstitucionalización” del país.

No me detendré en los detalles del Acuerdo ya que por todos lados invoca una sola palabra: COHABITACION, con un desagradable hedor a traición. Traición a los venezolanos que el 23 de Enero de 2019 de buena fe creyeron que Juan Guaidó y los partidos del G4 estaban consustanciados con la libertad de Venezuela.

¿Será que no hay quien les diga a los Diputados que firmaron ese adefesio que unas elecciones con el régimen en el poder no resolverá la crisis de Venezuela? Pero eso lo saben. Y aún así prefieren abrazarse con el régimen que deslindarse de él. Aquellos diputados que de buena o mala fe creen que arrodillarse para que el régimen les perdone la vida, o peor aún, que sobrevivirán al tsunami que vendrá después de que caiga esta mole de excremento que se llama el régimen de Nicolás Maduro Moros, deberán recordar la célebre frase de Sir Winston Churchill: “El que se humilla para evitar la guerra, se queda con la humillación y con la guerra”.

El régimen se dio incluso el lujo de chantajear a los partidos amenazando con reconocer para unas supuestas nuevas elecciones solamente a los partidos que ya habían hecho comparsa con Maduro en las elecciones fraudulentas del 20 de Mayo de 2018. Y aunque hayan actuado por chantaje, el resultado es el mismo: entregaron las banderas opositoras teniendo a la mayoría del país a su favor y la casi totalidad del respaldo de la Comunidad Internacional. En otras palabras cambiaron a su mamá por un par de chancletas.

Y lo peor (o lo mejor) de este acto de la oposición oficial, no es que nos hayan traicionado a los venezolanos en un intento de salvar al régimen a través de unas elecciones que nadie reconocerá, sino que lo han hecho en vano, y que finalmente le permitirá a los venezolanos salir de la podredumbre del régimen y de su oposición oficial al mismo tiempo. ¿Y porque lo digo? Porque la mafia que controla a Venezuela tiene sus días contados.

No ha dejado de extrañarme la impresionante piratería de los estrategas –si es que existen- de la oposición oficial. No sabía si lo malo de esa conducción política se debía a la corrupción, la ingenuidad, la inexperiencia, el desconocimiento, de la falta de agallas –por no decir la expresión que corresponde- de sus dirigentes. El vector resultante siempre terminaba apuntando en dirección y fuerza, en el sentido de apuntalar al régimen. Los desastres de febrero en la frontera colombiana, y de abril en el Distribuidor de Altamira (por no decir expresamente en La Carlota porque da la percepción equivocada de que habían logrado un alzamiento en esa base militar), siempre me dieron la sensación que nunca trabajaron para liberar a Venezuela. Lo de ayer en la Asamblea Nacional me confirmó esa percepción.

La conducción política de la oposición oficial jamás se percató que este problema que tenemos escapa de largo de las manos de los venezolanos. Que tendrían que ser demasiado estúpidos para no pensar que alguien con poder afuera se encargaría del problema venezolano por encima de ellos, así se revolcaran con el régimen y su corrupción para permitirles seguir jugando con la miseria de los venezolanos, y creando un problema regional de la magnitud del que ahora pesa sobre nuestras espaldas.

En un informe muy bien articulado y mejor documentado del periodista Casto Ocando, que ha pasado inadvertido para esos “estrategas opositores” –si es que los hay-, titulado “La Guerra silenciosa de los Estados Unidos y la “Paciencia Estratégica”” (ver Primer Informe, en https://primerinforme.com/index.php/2019/07/07/cuaderno-de-notas-la-guerra-silenciosa-de-estados-unidos-detras-la-paciencia-estrategica/) se describe con lujo de detalles la mayor cacería financiera y criminal llevada a cabo en contra de la mafia que desgobierna a los venezolanos con el fin de extirparla sin soltar un tiro. Como bien dice el informe de Ocando: Dicho de otro modo: una cacería internacional en combinación con gobiernos de tres continentes, vigilando entradas y salidas por avión o embarcaciones, visitando propiedades y realizando allanamientos con autorizaciones judiciales tan válidas en Miami como en Santo Domingo, Madrid o Zurich, Suiza. O Dubai y Sudáfrica, por no hablar de toda Latinoamérica. “Se trata de una guerra global en todos los frentes pero sin balas ni misiles”, me dijo esta semana un diplomático norteamericano. “Es una estrategia más efectiva, sin el costo político de invadir”, apuntó.”.

¿Creerán los corruptos responsables de ese nueva “Ruta Política Integral” y los áulicos que los rodean y aparentan ser opositores, que ellos se encuentran fuera de eso? ¿Qué cuando inexorablemente se estrangulen poco a poco todos los medios que le dan vida a este régimen, ellos no se estrangularán igualmente con él? Posiblemente ni lo sepan. Por eso es que el periodista Casto Ocando se pregunta acertadamente: “¿Conoce el presidente interino Juan Guaidó, o la Asamblea Nacional controlada por la oposición, los detalles de estas masivas operaciones encubiertas en la que participan también otros países de América Latina y Europa?”.

El régimen caerá, de eso no me queda ninguna duda, y este informe me lo corrobora. La pregunta es cuándo y cómo. Ahora la interrogante no es si Maduro, su régimen y sus acompañantes de la oposición colaboracionista se irán, sino cómo será el tránsito de esa montaña de excremento a una nueva situación de viabilidad de país, y quienes deberán conducirlo.

Los Estados Unidos y el resto de la Comunidad Internacional deberán estar preguntándose, ¿entonces, si no es Guaidó, quien? Si no existe una verdadera oposición que conduzca este proceso la salida será más traumática. De allí que ahora se justifique con muchísima mayor razón que el Soberano pueblo de Venezuela sea consultado, para que en ejercicio directo de su Soberanía, sin ninguna interceptación de quienes nos traicionaron, y sin que ningún poder corrompido del régimen de Maduro conduzca ese proceso, ese mismo pueblo decida darle la legitimidad a quien le corresponda de acuerdo a la Constitución, definiendo los pasos necesarios para reafirmar la trilogía que el pueblo aprobó el 23 de Enero de 2019. De esa manera, y ejerciendo directamente la Soberanía (Artículo 5 Constitucional) será solo el pueblo, y no una pandilla de corruptos pagados por el narcotráfico, el que reafirmará la ruta que ya escogimos y le indicará claramente al mundo como recuperaremos nuestra libertad. Esa sería la última parada de esta pesadilla.

Caracas, 2 de Octubre de 2019

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Tomorrowland Venezuela

Por Luis Manuel Aguana

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El Tercer gran debate del Programa del periodista José Domingo Blanco, “Mingo”, “Por todos los medios” por RCR750 del viernes 27 de Septiembre de 2019 (verlo en https://youtu.be/GrBDYQIDVt4), protagonizado por Juan Carlos Sosa Azpurua, Erik del Bufalo y José Vicente Haro, es a mi juicio un análisis objetivo y certero de lo que está pasando en Venezuela, pero dejó la sensación global de un pesimismo arrollador.

De acuerdo a lo que escuché, los venezolanos no tenemos salidas y estamos condenados a esta pesadilla muchos años más. De acuerdo a nuestros amigos, y resumiendo, fuimos estafados por una dirigencia cómplice el 30A y estamos en la presencia de un monstruo, que aunque logremos sacar a Maduro, el siguiente en turno seguirá en manos de los titiriteros que en la actualidad lo manejan, tanto en el régimen como en su oposición oficial. Un Guaidó incapaz de desafiar el poder ha permitido la continuación de la tragedia venezolana que continuará sin salida por mucho tiempo más, no habiendo “una salida pacífica para el drama que estamos viviendo”.

Nadie querría vivir en país con un panorama así. Sin embargo tres destellos surgieron de esa interesante conversación: 1) “El país se perdió y por eso hay que hablar de renacimiento, de resurgir de las cenizas” (Sosa); 2) “lo único que puede cambiar eso es una situación externa al sistema, que se escape de sus manos y lo descompense” (Del Bufalo); y 3) “Hay que continuar desafiando al régimen y preparar una estrategia para la toma del poder” (Haro). Los tres coincidieron en que era necesario que los venezolanos entendiéramos la naturaleza del monstruo que estamos enfrentando para poder dar las respuestas más adecuadas. Sin embargo el sabor de pesimismo prevaleció en esa discusión.

Y ustedes me preguntarán, “entonces ¿usted no está de acuerdo que le digan la verdad a la gente, aunque sea mala?”. No, todo lo contrario. Hace poco le decía a gran un amigo y escritor, que siempre buscaba en lo que no se decía las respuestas a esta gran tragedia. Y no las veía en lo que escribía, así como tampoco las vi en las respuestas que se dieron en ese debate. Que si bien los políticos estaban al frente y son los actores principales de esta obra miserable, ellos no son los únicos responsables, sino todos nosotros, y que correspondía a las mentes lúcidas como las de ellos señalar los caminos. Es por eso que la gente busca desesperadamente respuestas en las personas que suponen que saben y piensan. Y a mi juicio la respuesta de esas mentes lúcidas no puede ser el pesimismo del “aquí no hay salidas”. Si no se ven ahora es porque no las hemos buscado suficientemente.

Hace poco volví a ver la excelente película protagonizada por George Clooney y Britt Robertson, Tomorrowland, que narra una historia que bien podría compararse con la Venezuela actual, respetando las distancias de la ciencia ficción. Un mundo extraordinario del futuro está condenado a la destrucción por sus propios habitantes. Una maquina que les permite ver el futuro muestra la tragedia que “ocurrirá”, pero esta aun no ha ocurrido. Sin embargo las personas del presente dan por sentado que el futuro está echado, creando una Profecía Autocumplida que provoca ciertamente esa futura destrucción, porque es esa la percepción del porvenir de los habitantes del presente. Como todos piensan que eso es inevitable, el futuro es tenebroso. Solo la mente lúcida del personaje de Robertson, Casey, se pregunta “¿y porque eso tiene que ser así?” y descubre que si se destruye la máquina que “muestra el futuro”, las personas no podrían asumir como verdadero ese macabro fin, dejando solo a cada uno el futuro que podría ser, uno mucho mejor. De allí se resuelve la paradoja y se rompe la profecía.

Y de eso se trata esto, de una Profecía Autocumplida:“Una profecía autocumplida o autorrealizada es una predicción que, una vez hecha, es en sí misma la causa de que se haga realidad” (ver Profecía Autocumplida en https://es.wikipedia.org/wiki/Profec%C3%ADa_autocumplida). Y creo que nos estamos metiendo en una jaula autocumplida y botando la llave, como dije el último día del año 2015 (ver 2016: A contrapelo de una profecía autocumplida, en http://ticsddhh.blogspot.com/2015/12/2016-contrapelo-de-una-profecia.html). Y el 2016 fue así de malo. Estamos volviendo a repetir el error.

En la película el personaje de Robertson, Casey, dice a propósito de esto, unas frases que veo significativas en el grave contexto de la profecía autocumplida en Venezuela: “Hay dos lobos que siempre están peleándose, uno es oscuridad y desesperación, el otro es luz y esperanza. ¿Qué lobo gana? Al que le das de comer…”. Estamos permanentemente alimentado el lobo de la oscuridad y la desesperación desde que estos delincuentes se apoderaron de Venezuela. ¡Hay que romper con ese círculo vicioso! Ya es hora de empezar a alimentar al otro lobo correcto, el de la luz y la esperanza. ¿Cómo se hace eso?

Venezuela se debate en dos soluciones que son excluyentes: 1) Dialogo con elecciones (régimen y oposición oficial); y 2) Intervención humanitaria con acompañamiento militar extranjero (oposición radical que apoyan el R2P, TIAR y el 187#11). Se insiste en que solo puede haber una. No puede ser la primera porque es inaceptable concurrir a unas elecciones con el régimen para repetir los errores del pasado y que los opositores cohabiten. Y por otro lado no puede ser la segunda, entre otras cosas porque no depende de los venezolanos y la actual situación diplomática internacional indica que la Comunidad Internacional no aprueba una intervención de Venezuela. Entonces, ¿por qué no una solución intermedia?

Todos los venezolanos somos responsables del restablecimiento constitucional y de la vigencia efectiva de la Constitución, de acuerdo al mandato del Artículo 333. Se impone de acuerdo a eso, una solución que nos convoque A TODOS a decidir el futuro del país. Una solución que sea electoral pero que no incluya a los poderes secuestrados por el régimen de Maduro. Una solución donde solamente el pueblo autorice el uso internacional de la fuerza en caso de que no se obedezca su mandato, y que no ocurra la intervención de Venezuela como una decisión externa, sino con nuestra aprobación, y se proteja a los venezolanos de los crímenes de lesa humanidad que se están cometiendo en contra de los ciudadanos.

Esto es, cuando el país no tiene salidas y está trancado, como bien lo indicaron los expertos en ese debate de RCR750, se le da reinicio al sistema como una computadora, convocando a la Soberanía Popular. Esa podría ser “la situación externa al sistema que se escapa de sus manos y lo descompense” que propone Del Bufalo, y el “resurgir de las cenizas que indica Sosa Azpurua. Esa solución confronta el poder como reclama Haro, porque solo el pueblo decide a quien otorgarlo, nadie más.

Entonces solo nos queda la creatividad para armar como resolvemos esa convocatoria al Poder Originario, que hasta ahora nadie quiere, porque todo el mundo teme. Solo nos queda preguntarnos cómo y de qué manera convocamos a la Soberanía Popular. Esas son las preguntas que debemos hacernos y resolverlas. Esa es la ecuación planteada. Tenemos la creatividad para resolver este problema, pero alimentando al lobo correcto de la luz y la esperanza, no al equivocado. ¡Entonces hagámoslo! En eso estamos trabajando…

Caracas, 28 de Septiembre de 2019

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Desguaidoseando el discurso

Por Luis Manuel Aguana

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En primer lugar mis disculpas por titular la nota comenzando con una palabra que no se encuentra en el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española), pero que intenta explicarse por si misma: quisiera quitarle al discurso y al análisis el nombre y las ejecutorias de los protagonistas de la oposición oficial y en especial el del principal, Juan Guaidó. Los venezolanos siempre intentamos explicar lo que nos sucede, personalizando las acciones con el nombre de quienes por cualquier circunstancia ocupan las más importantes posiciones políticas. Y creo que eso es lógico porque si hay algo en Venezuela que se toma como muy personal es el poder. Sin embargo esa costumbre nos lleva a confundir la gimnasia con la magnesia. Intentaré explicarme mejor.

El Diputado Juan Guaidó Márquez es Presidente Encargado de la República porque era él y no otro quien ocupaba el cargo de Presidente de la Asamblea Nacional para el momento de declararse la ausencia del Presidente Electo de la República de acuerdo al Articulo 233 Constitucional. Y ocupa todavía los dos cargos debido a un acto de prestidigitación política -que yo considero inconstitucional- a través de un Acuerdo para la Transición que en su momento formuló la Asamblea Nacional. Si allí hubiera estado el el Negro Encarnación, el famoso portero de Acción Democrática, este hubiera sido el Presidente Encargado de la República. Y aunque personalmente considere que tal vez el Negro lo hubiera hecho mejor, debo aceptar (ya veremos mas delante si el verbo es el más adecuado) que los venezolanos tenemos UN PRESIDENTE LEGITIMO que tiene una responsabilidad que cumplir ante nosotros, independientemente de como se llame ni quien sea. Esto es, hay que separar la variable del contenido de la variable.

Los venezolanos nos hemos equivocado en el pasado al elegir al Presidente. La ultima oportunidad válida que tuvimos la desperdiciamos al elegir al golpista Hugo Chávez Frías en 1998. Esa equivocación la hemos pagado y la seguimos pagando muy cara, pero no cabe duda que el mecanismo, el procedimiento y las formas previstas en la Constitución de ese entonces se cumplieron a cabalidad.

Pero los venezolanos NO ELEGIMOS A JUAN GUAIDO MARQUEZ. El solo estaba allí. Como indiqué, el era la persona a quien la constitución impuso para conducir una transición que llevara a la convocatoria de unas elecciones para lograr restituir el hilo constitucional. ¿Es eso lo que ha hecho el Presidente Encargado hasta ahora? Sigamos.

Se podría decir que el Presidente Encargado se ha dedicado equivocadamente a “gobernar” sobre lo que no tiene competencia. Podríamos consultarle al TSJ legítimo una interpretación del Artículo 233, pero como venezolano tengo derecho a interpretar el espíritu según el cual se redactó ese Artículo, precisamente en el tema que nos ocupa: “Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional….”.

Ese “mientras se elige y toma posesión” se ha alargado mas allá de lo que el Constituyente jamas se pudo imaginar. Cualquiera podría pensar, como en efecto yo lo pienso, que la única preocupación del Presidente Encargado debería ser la celebración de esas elecciones, no solo porque pasaron esos “30 días consecutivos siguientes” que indica el Artículo 233 Constitucional, sino mas de 8 meses. De otra manera no se justificaría la presencia de un Presidente Encargado. Y si el que ocupa ese puesto no hace o no toma como extrema prioridad lo que la Constitución le señala, entonces los venezolanos debemos empezar a pensar en su sustitución por alguien que realmente lo haga.

Nótese que aquí no estoy personalizando la situación. Pareciera que el Presidente Encargado no ha asumido que en ese puesto el único responsable es él, no los partidos que lo pusieron y que cogobiernan con él. EL ES EL ÚNICO RESPONSABLE. De allí que los venezolanos se hayan dedicado a destrozar por las redes sociales a la persona de Juan Guaidó Márquez, y como consecuencia sus números en las encuestas han bajado aceleradamente. Por eso siempre he pensado que hay que “desguaidosear” el discurso. Es un tema de responsabilidad política con un pueblo QUE TIENE EL PRESIDENTE ENCARGADO.

Lamentablemente el Presidente Encargado también se ha creído su propia popularidad. Ha hecho cosas que afectan su posición y credibilidad. A mi juicio el ejemplo mas notorio es haber creado una “Oficina de la Primera Dama”, instancia que todos se preguntan en que ayuda esa oficina a acelerar el cambio esperado con esas elecciones, mas allá de darle una posición a su esposa. Esas son las cosas que muestran una desviación importante de los objetivos planteados cuando asumió la responsabilidad como Presidente Encargado el 23 de Enero.

Pero lo mas importante es la grave desviación que se le ha dado al mantra de tres pasos, “Cese de la Usurpación-Gobierno de Transición-Elecciones libres” -en ese orden-, que aprobamos todos los venezolanos después que Guaidó asumiera el puesto. El Presidente Encargado ha desestimado el mantra que ellos mismos aprobaron en la Asamblea Nacional y buscó negociar con el régimen unas elecciones sin pasar por un Gobierno de Transición. El mantra no ha sido derogado y el principal responsable de su cumplimiento es el Presidente Encargado.

Un grupo de venezolanos le hemos propuesto formalmente al Presidente Encargado una manera Constitucional de resolver el problema del “Cese de la Usurpación” de Nicolás Maduro Moros, a través de una Consulta Popular Plebiscitaria (ver ANCO rechaza acuerdos de cohabitación con el régimen y propone la gran Consulta Popular Plebiscitaria, en http://ancoficial.blogspot.com/2019/09/comunicado-anco-anco-rechaza-acuerdos_20.html). Es posible que existan otras maneras de llegar a ese “Cese de la Usurpación”, y que el Presidente Encargado esta su potestad de estudiar. Pero lo que no puede eludir es su obligación de dar una respuesta inmediata al país de la obligación que asumió, y el tiempo no está a su favor. Le estamos ofreciendo en bandeja de plata una solución de la cual él y todos los venezolanos seremos directamente beneficiarios, si asume su responsabilidad personal como Presidente Encargado..

En Venezuela el régimen esfumó el Estado de Derecho y la Constitución ha dejado de tener vigencia, por lo que los venezolanos nos encontramos en modo de RESTABLECIMIENTO CONSTITUCIONAL, de acuerdo al Artículo 333 . Esto es, “todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia”. Hemos colaborado ofreciendo una solución constitucional porque todos somos responsables de la reparación de la Soberanía Popular que el régimen ha violentado. Pero la cosa no se detiene allí. La Constitución nos da a todos los venezolanos el derecho de ejercer nuestra Soberanía directamente (Artículo 5) a través de los medios que la misma Constitución nos otorga (Artículo 70) SIN PASAR POR LOS PODERES PÚBLICOS. La interceptación del ejercicio de nuestra Soberanía exhibida reiteradamente por quienes dicen representar los intereses de los venezolanos no se podrá sostener permanentemente…

Caracas, 25 de Septiembre de 2019

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Censo ilegal

Por Luis Manuel Aguana

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La amenaza que hace el funcionario Ricardo Menéndez, Ministro de Planificación del régimen de Nicolás Maduro, en el sentido de que “quienes no participen en él (Censo) no tendrán acceso a cualquier sistema de información” (ver noticia en Contrapunto.com, “quienes no participen en el censo no tendrán acceso a sistemas de información”, https://contrapunto.com/nacional/ricardo-menendez-quienes-no-participen-en-el-censo-no-tendran-acceso-a-sistemas-de-informacion/) forma parte del sistema de amenazas con la cual una tiranía pretende someter a los ciudadanos.

Encontraron otro frente para sojuzgar a la población basado en la información que poseen de los ciudadanos. De allí que, por ejemplo, si no estás registrado por un sistema automatizado controlado por el régimen no puedes abastecerte de alimentos porque ellos tienen control y el monopolio de la comida, al haber destruido el sistema productivo del país. Desde hace tiempo que existe el mercado negro de alimentos e insumos en Venezuela. Es el mismo tipo de plaga que existe en Cuba desde hace décadas. No es que no haya, el problema es que tengas con que pagarlo, típico de los sistemas comunistas.

Pero ahora van por algo de mayores proporciones: la propiedad privada. Que es lo que tienes, para efectivamente decidir de acuerdo a cualquier criterio castro-comunista-chavista-madurista si debe seguir siendo tuyo o no. Y comienzan por utilizar lo que en Venezuela es intocable para cualquier familia: tu vivienda.

En Venezuela la vivienda es esencialmente una institución. Adquirir una vivienda es un hito histórico en la vida de todo venezolano. La familia venezolana se ha construido por generaciones alrededor de ella. Muchas familias han dolorosamente abandonado el país dejando cerradas sus viviendas a la espera que esta pesadilla interminable se acabe para regresar a sus casas, pero nuestra oposición oficial ha preferido resolver primero la lucha por el poder, y quien deberá ocupar Miraflores después de Maduro, antes de pensar resolvernos el problema a los venezolanos. ¿Les suena mezquino? El castro-comunismo-madurismo avanza implacablemente con decisiones que nos afectan a todos, como adelantar el XV Censo Nacional de Población y Vivienda que corresponde para el 2021, mientras nuestra oposición deshoja la margarita de si existe o no un Cese de la Usurpación.

Entonces debido a la indefensión que tenemos los ciudadanos ante esta nueva arremetida del régimen, que ni siquiera ha despertado en nuestros representantes de la Asamblea Nacional ni una sola declaración pública, tenemos que cerrar filas en una defensa cívica activa de lo que es nuestro, amparados en lo único que tenemos: la razón, la Constitución y las leyes vigentes.

El Ministro Ricardo Menéndez viola la ley cuando le informa al país que “…la Milicia Bolivariana, el “Poder Popular” y Somos Venezuela, “…serán el gran cuerpo de empadronadores que vamos a tener desplegados en el territorio nacional”” (ver Gobierno levantará información inmobiliaria en la primera fase del Censo Nacional, en https://talcualdigital.com/index.php/2019/09/06/gobierno-levantara-informacion-inmobiliaria-en-la-primera-fase-del-censo-nacional/). ¿Cual ley viola Menéndez?

El único instrumento legal que ordena la función estadística en Venezuela es la Ley de la Función Pública de Estadística (ver la ley completa en

www.ine.gov.ve/documentos/INE/BasesLegales/pdf/LeydelaFuncionPublicaAct.pdf), que  establece en su Artículo 8, que solo “Los funcionarios debidamente calificados y autorizados de los órganos estadísticos podrán solicitar datos destinados a la generación de información estadística de interés público, a todas las personas naturales y jurídicas, privadas y públicas, nacionales y extranjeras, residentes en el territorio de la República o de tránsito por él.”.

Y aún cuando el Instituto Nacional de Estadísticas, único órgano del Estado autorizado por la ley para realizar Censos en Venezuela, permitiera a la Milicia Bolivariana y a los representantes políticos del partido castro-chavista-madurista Somos Venezuela reclutándolos como miembros autorizados de ese organismo, toda la información que levanten estará amparada bajo el Secreto Estadístico internacionalmente reconocido: “Artículo 23. Toda persona natural o jurídica, pública o privada que intervenga en la actividad estadística del Sistema Estadístico Nacional o tenga conocimiento de datos amparados tiene la obligación de mantener el secreto estadístico, aún después de concluir sus actividades profesionales o su vinculación con los servicios estadísticos.”.

Sin embargo hay algo aun mas grave. De acuerdo al Artículo 54 de la Ley de la Función Pública de Estadística vigente, Numeral 5: “La elaboración del Censo Nacional de Población y Vivienda será competencia del Instituto Nacional de Estadística y su aprobación le corresponde a la Asamblea Nacional.(resaltado nuestro). ¿Dónde está la aprobación del XV Censo de Población y Vivienda por parte de la Asamblea Nacional, único Poder legítimo en Venezuela? Mal pueden los ciudadanos someterse a un proceso que por ley requiere ser aprobado por la Asamblea Nacional y mucho menos entregarle sus datos personales a un régimen que ha demostrado históricamente hacer uso político de ellos, para discriminar y hacerle daño a la población. Por tanto, hasta que esa aprobación no se establezca, ese Censo de Menéndez ES ILEGAL.

En Venezuela no existe un marco jurídico para la Protección de los Datos Personales de los ciudadanos. Todos los países latinoamericanos con excepción de Cuba, poseen legislaciones que regulan fuertemente el almacenamiento, procesamiento, disposición y transmisión de los datos de las personas en manos de entidades públicas y privadas, aun cuando existen las previsiones para la protección de la vida privada, el Habeas Data y comunicaciones personales, contenidas en los Artículos 28, 48, 60 y 281 de la Constitución de 1999. Si en Venezuela hubiese existido ese ordenamiento jurídico y las estructuras institucionales de protección de datos correspondientes, a Luis Tascón le hubiera sido al menos cuesta arriba hacer lo que hizo con su tristemente célebre lista. Todavía no existen las leyes y el régimen y funcionarios como Ricardo Menéndez están haciendo lo que les viene en gana con ese hueco institucional que todavía tenemos. Gracias a Dios que al menos existe el “secreto estadístico” internacionalmente reconocido.

El 15 de Diciembre de 1983 el Tribunal Constitucional de Alemania declaró la inconstitucionalidad de la Ley Alemana del Censo de 1982, decidiendo lo siguiente que se hizo posteriormente ley en toda la Comunidad Europea: “El derecho general de la personalidad…abarca… la facultad del individuo, derivada de la autodeterminación, de decidir básicamente por sí mismo cuándo y dentro de qué límites procede revelar situaciones referentes a la propia vida…: la libre eclosión de la personalidad presupone en las condiciones modernas de la elaboración de datos de protección del individuo contra la recogida, el almacenamiento, la utilización y la transmisión ilimitada de los datos concernientes a la persona.”. De esta manera se estableció el derecho internacional a la “Autodeterminación Informativa”. Los venezolanos tenemos ese derecho, aun cuando no lo sepamos. Y si no deseamos decirle a los esbirros del régimen ni a nadie lo que poseemos porque forma parte de nuestra privacidad, Menéndez puede proceder a meterse sus amenazas y el XV Censo Nacional de Población y Vivienda ilegal por el…bolsillo.

Caracas, 23 de Septiembre de 2019

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